Su nombre es la parte de ella que se queda conmigo cuando se va, es antónimo y sinónimo de felicidad según los kilómetros que nos separen. Son seis letras para las que sobran palabras, la nueva dirección de mi casa, mi abrigo contra la nostalgia, el código postal de su voz que se sigue resistiendo a tener fronteras. Su nombre es el asesino de mis pesadillas, el número sin númer
